Fin de semana en Vitoria-Gasteiz
Vitoria es una ciudad amable, abierta, verde, moderna. Una ciudad en permanente transformación, en movimiento. Una ciudad que invierte, que crece, y este fin de semana, una ciudad que no duerme.
Anoche, las doce de la noche después de la explosión alguien me dijo: -“...eso es una bomba”...
-“No”, comenté. “No se escuchan sirenas de policía o ambulancias...”
- “No”, me replicaron con seguridad... “Es una bomba”. Fue una respuesta tajante. No me dijeron más. Ahí se quedó la conversación.
Por la mañana, el despertador sonó con la sintonía del primer noticiero de la mañana en una conocida FM: “...Explotaron dos bombas, una en Vitoria y otra en Ondarroa, en total casi cien kilos de explosivos”. Quedé helada.
Más tarde, intenté pasar por la zona (que quedaba cerca del lugar donde estaba). Otra vez, los vitorianos, tajantes: “No, no se puede”. Vale. Decido pasear por las peatonales. “Tantear” el ambiente en la cara de la gente, en los bares de tapas. Ver de cerca la preocupación...
Los vitorianos tienen una intuición especial para la gente, para los eventos y por supuesto, para la política. Quizás sea esa intuición, la experiencia, el miedo, o quizás ese famosos refrán que repiten los mismos vitorianos (“Alavés falso y cortes”), quizás sea por esa ceremonia o protocolo que tienen, que me costó descifrar lo realmente piensan o sienten. Quizás sea por eso que no detecté esa angustia, que no logré captar esa tristeza que estoy segura, dejan salir en casa con más bronca que abatimiento.
Los más de veinticinco grados en la capital vasca ocultaron todo lo demás. Sólo encontré gente observando las obras, hablando del tranvía, escuchando la maravillosa interpretación de la banda municipal de música junto al caminante.
Todo hay que decirlo, sólo estuve un par de días.




Alejandro Silva dijo
Menudos dos días elegiste Mariela... Esperemos que la situación mejore.
¿Qué tal? ¿Cómo te va todo? Yo bien, con algún que otro proyecto y comenzando otro blog, que con las prácticas de verano he dejado otro cadáver www...
un abrazo.
22 Septiembre 2008 | 08:26